La lectura del libro Espuma de Bulldog desde el primer párrafo hace notar la violencia que está presente en el lenguaje a través de los versos, a través de las páginas que conforme avanzan, su densidad se va haciendo cada vez más clara y fuerte.

Se hace evidente un lenguaje construido sobre el imaginario y para el imaginario que desafía al lector constantemente.

El libro nos presenta mediante redes y conexiones que recorren diversos temas las relaciones que solo pueden existir en ese plano, entre sinopsis neuronales, palabras, el hipotálamo, circuitos eléctricos, medusas, internet y peces globo por mencionar solo algunas.

La página 30; nos recuerda:

“Una receta casera, de riesgo,

para explotar la casa, el baldío, los árboles alquímicos.”

 

Creando así un mundo al borde de lo alucinante, por momentos surrealista, siendo el lector no solo en espectador sino siendo participe de la búsqueda de nuevas conexiones, relaciones e ideas. Las figuras que comprenden desde autos y sirenas hasta el horóscopo y los píxeles, hacen que el lector encuentre lugares que de otra forma serían imposibles. Este libro exige la atención del lector para identificar la influencia de varios autores y personajes como Alexander McQueen y María Rilke, que lo obligan a continuar su lectura con sus sentidos alerta. Es un libro que crea en cada poema un microcosmos de poesía mexicana y en conjunto un mundo que forma parte de esa realidad a la que también pertenecemos, en esos versos directos, pausados y complejos.

De manera personal en mi lectura, aunque nada sencilla, me recordó la idea de que la poesía es memoria.

La primera página parece advertirnos

“La memoria no es el ser del sacrificio, hay que trepanar un poco más.”

No solo ingresamos al mundo del autor, sino que nos introducimos a nuestra memoria, trepanamos hasta fragmentar y recrear nuestros recuerdos, a través de este tipo de versos y figuras que nos adentran a un ambiente alejado de lo cotidiano.

Es gracias a libros como este, que tenemos la oportunidad de acceder a rincones que no conocíamos y que consciente o inconscientemente fueron creados siendo parte de nuestra memoria individual, pero también de nuestra memoria colectiva. Sin duda, es gracias a la poesía que podemos cambiar de perspectivas y ver a través de las diferentes lentes que nos crea el poema.

Es así cómo dice la página 20 del libro Espuma de Bulldog:

 

“Entraña el olor antiguo, la holgura del arbusto,

el llano sin la lluvia y nuestro corazón:

un mexicano autómata y antiguo.”

 

Partiendo de los mismos versos y las mismas palabras cada lectura creara nuevas conexiones y un nuevo impacto en cada lector. Una nueva imagen del ahora.

 

Ericka D. Ovando.

Espuma de Bulldog

Autor: Daniel Bencomo.

(Luzzeta Editores, 2016)